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Proyectos


Parque Ecologico Salayá
Parque Ecológico Salayá — Proyecto Piloto #2 (Barrancos de Bolsillo)
El Parque Ecológico Salayá se plantea como una intervención estratégica de la iniciativa Barrancos de Bolsillo para recuperar y potenciar uno de los principales corredores verdes interurbanos del municipio de Mixco, ubicado en las zonas norte (zonas 5 y 6). A partir de la ocupación táctica de pequeñas porciones del barranco, el proyecto busca abrir visuales, proteger la biodiversidad y fortalecer la relación entre el parque existente, los barrios colindantes y el sistema natural del barranco. En un municipio que hoy dispone de apenas 3.19 m² de espacio público por habitante —muy por debajo de la recomendación de la ONU— Salayá aporta aproximadamente 8.4 ha de áreas verdes y se proyecta como un instrumento para ampliar el acceso a naturaleza y servicios ecosistémicos en un sector con alta necesidad de espacios públicos.
El Plan Maestro se construye desde un enfoque de derechos, género, diversidad y gobernanza democrática, garantizando que l@s habitantes —particularmente las comunidades de los tres barrios vinculados al barranco, con cerca de 9.000 personas— sean sujetos activos del proceso. La intervención incorpora medidas de inclusión social y accesibilidad, programas de educación ambiental, y mecanismos de participación ciudadana e institucional que permitan integrar a guardabosques barriales, organizaciones comunitarias y autoridades municipales en la gestión y cuidado continuo del parque. En su escala metropolitana, se prevé que los beneficios indirectos alcancen a más de 60.000 personas, al considerar la articulación con la red verde del municipio y el uso de la población metropolitana.
Las líneas estratégicas del plan —Destinos, Soporte, Biofilia y Gestión— traducen las demandas identificadas en talleres participativos en acciones concretas: diversificar la oferta programática (reduciendo la mono‑funcionalidad deportiva), mejorar la infraestructura de soporte (mobiliario, servicios básicos, accesos), restaurar y reforestar laderas y nacientes, y consolidar procesos de gestión participativa y educación ambiental. En el plano táctico, se prioriza la habilitación de senderos primarios y secundarios adaptados a la topografía (pendientes <5% para accesos principales, tramos con escalinatas donde corresponde), la reconfiguración de áreas clave (área de ingreso, plaza de árboles, jardín de lluvia, zona de descanso entre canchas y área de juegos en el triángulo) y la instalación de equipamientos que fomenten la permanencia segura y diversa de usuarias y usuarios.
La implementación se organiza por fases: una primera fase priorizada según el financiamiento del AMB y la factibilidad técnica, enfocada en transformar espacios ya reconocidos por la comunidad para generar impactos visibles y rápidas mejoras de uso; fases futuras ampliarán la conectividad interna mediante nuevos senderos y restauraciones más profundas. El Plan Maestro se concibe como instrumento municipal de organización espacial y programática que habilita alianzas entre la municipalidad, organizaciones gubernamentales, colectivos comunitarios y fundaciones para asegurar la sostenibilidad, la conservación del barranco y la generación de oportunidades de apropiación ciudadana. El objetivo final es que el Parque Ecológico Salayá funcione como un espacio accesible, inclusivo y educativo que proteja servicios ambientales, promueva la convivencia y fortalezca la identidad ambiental del territorio.
El Parque Ecológico Salayá se plantea como una intervención estratégica de la iniciativa Barrancos de Bolsillo para recuperar y potenciar uno de los principales corredores verdes interurbanos del municipio de Mixco, ubicado en las zonas norte (zonas 5 y 6). A partir de la ocupación táctica de pequeñas porciones del barranco, el proyecto busca abrir visuales, proteger la biodiversidad y fortalecer la relación entre el parque existente, los barrios colindantes y el sistema natural del barranco. En un municipio que hoy dispone de apenas 3.19 m² de espacio público por habitante —muy por debajo de la recomendación de la ONU— Salayá aporta aproximadamente 8.4 ha de áreas verdes y se proyecta como un instrumento para ampliar el acceso a naturaleza y servicios ecosistémicos en un sector con alta necesidad de espacios públicos.
El Plan Maestro se construye desde un enfoque de derechos, género, diversidad y gobernanza democrática, garantizando que l@s habitantes —particularmente las comunidades de los tres barrios vinculados al barranco, con cerca de 9.000 personas— sean sujetos activos del proceso. La intervención incorpora medidas de inclusión social y accesibilidad, programas de educación ambiental, y mecanismos de participación ciudadana e institucional que permitan integrar a guardabosques barriales, organizaciones comunitarias y autoridades municipales en la gestión y cuidado continuo del parque. En su escala metropolitana, se prevé que los beneficios indirectos alcancen a más de 60.000 personas, al considerar la articulación con la red verde del municipio y el uso de la población metropolitana.
Las líneas estratégicas del plan —Destinos, Soporte, Biofilia y Gestión— traducen las demandas identificadas en talleres participativos en acciones concretas: diversificar la oferta programática (reduciendo la mono‑funcionalidad deportiva), mejorar la infraestructura de soporte (mobiliario, servicios básicos, accesos), restaurar y reforestar laderas y nacientes, y consolidar procesos de gestión participativa y educación ambiental. En el plano táctico, se prioriza la habilitación de senderos primarios y secundarios adaptados a la topografía (pendientes <5% para accesos principales, tramos con escalinatas donde corresponde), la reconfiguración de áreas clave (área de ingreso, plaza de árboles, jardín de lluvia, zona de descanso entre canchas y área de juegos en el triángulo) y la instalación de equipamientos que fomenten la permanencia segura y diversa de usuarias y usuarios.
La implementación se organiza por fases: una primera fase priorizada según el financiamiento del AMB y la factibilidad técnica, enfocada en transformar espacios ya reconocidos por la comunidad para generar impactos visibles y rápidas mejoras de uso; fases futuras ampliarán la conectividad interna mediante nuevos senderos y restauraciones más profundas. El Plan Maestro se concibe como instrumento municipal de organización espacial y programática que habilita alianzas entre la municipalidad, organizaciones gubernamentales, colectivos comunitarios y fundaciones para asegurar la sostenibilidad, la conservación del barranco y la generación de oportunidades de apropiación ciudadana. El objetivo final es que el Parque Ecológico Salayá funcione como un espacio accesible, inclusivo y educativo que proteja servicios ambientales, promueva la convivencia y fortalezca la identidad ambiental del territorio.


OUI - Distrito 3013
OUI - Operación Urbana Integral de Vivienda Z3
Centro Municipal de Integración Urbana Distrito 3013
Retos: En la Zona 3 de Ciudad de Guatemala, comunidades vulnerables coexisten con suelo público obsoleto, acceso deficiente al transporte y alta marginalidad espacial. La OUI Zona 3 no propone solo construir vivienda — propone reconfigurar las condiciones de proximidad de un distrito entero.
Componentes clave: Modelo de vivienda progresiva + modelo de vivienda mixta + red de espacio público + movilidad activa de última milla (Línea 7 Transmetro, USAC-Periférico) + equipamientos públicos + descarbonización de activos municipales. Es el primer intento sistémico de aplicar el concepto de 'ciudad de 15 minutos' en un contexto de alta informalidad urbana guatemalteca.
Centro Municipal de Integración Urbana Distrito 3013
Retos: En la Zona 3 de Ciudad de Guatemala, comunidades vulnerables coexisten con suelo público obsoleto, acceso deficiente al transporte y alta marginalidad espacial. La OUI Zona 3 no propone solo construir vivienda — propone reconfigurar las condiciones de proximidad de un distrito entero.
Componentes clave: Modelo de vivienda progresiva + modelo de vivienda mixta + red de espacio público + movilidad activa de última milla (Línea 7 Transmetro, USAC-Periférico) + equipamientos públicos + descarbonización de activos municipales. Es el primer intento sistémico de aplicar el concepto de 'ciudad de 15 minutos' en un contexto de alta informalidad urbana guatemalteca.


Gran Pulmón Verde Minerva
Hacia una Ciudad Regenerativa:
Plan Maestro del Gran Pulmón Verde Minerva
El Plan Maestro del Gran Pulmón Verde Minerva propone una visión transformadora del territorio urbano-natural, estructurada a partir de cinco actuaciones estratégicas que organizan y orientan las intervenciones dentro del parque: Conservación y Protección, Paisajes Productivos, Integración, Adecuación–Renovación y Nuevos Equipamientos.
Estas actuaciones permiten reconocer el valor ecológico, social y urbano de cada zona, diferenciando piezas funcionales que responden a límites biofísicos, relaciones de uso del suelo y proximidad a dinámicas urbanas. Esta visión reconoce que la resiliencia territorial no se construye solo desde la conservación, sino también desde la gestión activa, la participación comunitaria y la innovación en infraestructura.
Para hacer operativas estas estrategias, el Plan articula nueve tipos de infraestructura que dan soporte físico y simbólico al proceso de transformación: infraestructura verde, azul, social, productiva, para la investigación, habitacional, patrimonial, para la reducción del riesgo y para la movilidad sostenible.
Estas infraestructuras permiten actuar sobre los desafíos actuales —como el riesgo ambiental, la fragmentación ecológica o la precariedad habitacional— y proyectar soluciones sostenibles a corto, mediano y largo plazo. Así, se impulsa un modelo de desarrollo urbano que no solo mitiga impactos, sino que regenera los ecosistemas, fortalece el tejido social y construye bienestar colectivo desde una lógica de equidad territorial.
En conjunto, el Gran Pulmón Verde Minerva se consolida como un laboratorio vivo de planificación urbana ecológica, donde la naturaleza y la ciudad se reconcilian en favor de una ciudadanía activa, un ambiente sano y una metrópoli más resiliente frente al cambio climático.
Plan Maestro del Gran Pulmón Verde Minerva
El Plan Maestro del Gran Pulmón Verde Minerva propone una visión transformadora del territorio urbano-natural, estructurada a partir de cinco actuaciones estratégicas que organizan y orientan las intervenciones dentro del parque: Conservación y Protección, Paisajes Productivos, Integración, Adecuación–Renovación y Nuevos Equipamientos.
Estas actuaciones permiten reconocer el valor ecológico, social y urbano de cada zona, diferenciando piezas funcionales que responden a límites biofísicos, relaciones de uso del suelo y proximidad a dinámicas urbanas. Esta visión reconoce que la resiliencia territorial no se construye solo desde la conservación, sino también desde la gestión activa, la participación comunitaria y la innovación en infraestructura.
Para hacer operativas estas estrategias, el Plan articula nueve tipos de infraestructura que dan soporte físico y simbólico al proceso de transformación: infraestructura verde, azul, social, productiva, para la investigación, habitacional, patrimonial, para la reducción del riesgo y para la movilidad sostenible.
Estas infraestructuras permiten actuar sobre los desafíos actuales —como el riesgo ambiental, la fragmentación ecológica o la precariedad habitacional— y proyectar soluciones sostenibles a corto, mediano y largo plazo. Así, se impulsa un modelo de desarrollo urbano que no solo mitiga impactos, sino que regenera los ecosistemas, fortalece el tejido social y construye bienestar colectivo desde una lógica de equidad territorial.
En conjunto, el Gran Pulmón Verde Minerva se consolida como un laboratorio vivo de planificación urbana ecológica, donde la naturaleza y la ciudad se reconcilian en favor de una ciudadanía activa, un ambiente sano y una metrópoli más resiliente frente al cambio climático.


Gran Bosque Espinoso
Análisis Territorial y Zonificación para Gran Bosque Espinoso
Elaboración de la propuesta de estrategias del Plan Maestro Gran Bosque Espinoso, Río Hondo, Zacapa, Guatemala, Guatemala para un área registral aproximada de 48 hectáreas (69 manzanas) de las cuales se visualiza un 47% como área urbanizable intensa y el 53% restante como reserva natural con potenciales recreativos, servicios ecosistémicos, investigación, como modelo de un proyecto de prácticas sostenibles, de conservación y protección natural que se integre al desarrollo de suelo competitivo e infraestructural del suelo a urbanizar.
Criterios: Trabajar los bordes y dejar retiros. Identificar franjas importantes de conectividad natural y manejo sensible de la escorrentía pluvial y recurso hídrico.
Trazo de grilla o retícula tipo manzana: El trazo flexible con tipología de manzana permite diseñar una zonificación adaptable en el tiempo, especialmente útil en zonas rurales con desarrollos mixtos. Este enfoque no impone límites rígidos, sino que propone una estructura base de conectividad y ejes principales —como caminos, corredores verdes o líneas de servicios— que organizan el crecimiento.
Las manzanas se configuran con formas y tamaños que pueden adaptarse según las necesidades futuras del proyecto, manteniendo siempre la relación entre espacios públicos, privados y productivos. Esto permite: (1 ) Ajustar usos de suelo con el tiempo sin perder la lógica del conjunto. (2) Conservar la conectividad funcional, garantizando que movilidad, acceso y servicios sigan operando eficientemente. (3) Integrar nuevas fases del desarrollo de forma armónica con lo existente, respetando los ejes estructurantes.
Anchos viales: Definir tipologías de anchos viales acorde a los usos iniciales, pero considerando su posibilidad de adaptación futura, es una estrategia clave para asegurar que la infraestructura vial crezca al ritmo del desarrollo sin generar barreras ni altos costos de reconfiguración.
Eficiencia inicial: Se diseñan anchos viales que responden a los usos y flujos actuales
Estructura flexible: Se establece desde el inicio un sistema de jerarquía vial que, aunque tenga dimensiones moderadas al principio, reserva espacio (derechos de vía) o contempla franjas de expansión.
Adaptabilidad a nuevas dinámicas: Si en el futuro aumenta la densidad o cambian los usos del suelo, estos anchos viales pueden ensancharse, incorporar ciclovías, aceras más amplias, transporte público o franjas de servicios, sin alterar la conectividad entre áreas del desarrollo
Elaboración de la propuesta de estrategias del Plan Maestro Gran Bosque Espinoso, Río Hondo, Zacapa, Guatemala, Guatemala para un área registral aproximada de 48 hectáreas (69 manzanas) de las cuales se visualiza un 47% como área urbanizable intensa y el 53% restante como reserva natural con potenciales recreativos, servicios ecosistémicos, investigación, como modelo de un proyecto de prácticas sostenibles, de conservación y protección natural que se integre al desarrollo de suelo competitivo e infraestructural del suelo a urbanizar.
Criterios: Trabajar los bordes y dejar retiros. Identificar franjas importantes de conectividad natural y manejo sensible de la escorrentía pluvial y recurso hídrico.
Trazo de grilla o retícula tipo manzana: El trazo flexible con tipología de manzana permite diseñar una zonificación adaptable en el tiempo, especialmente útil en zonas rurales con desarrollos mixtos. Este enfoque no impone límites rígidos, sino que propone una estructura base de conectividad y ejes principales —como caminos, corredores verdes o líneas de servicios— que organizan el crecimiento.
Las manzanas se configuran con formas y tamaños que pueden adaptarse según las necesidades futuras del proyecto, manteniendo siempre la relación entre espacios públicos, privados y productivos. Esto permite: (1 ) Ajustar usos de suelo con el tiempo sin perder la lógica del conjunto. (2) Conservar la conectividad funcional, garantizando que movilidad, acceso y servicios sigan operando eficientemente. (3) Integrar nuevas fases del desarrollo de forma armónica con lo existente, respetando los ejes estructurantes.
Anchos viales: Definir tipologías de anchos viales acorde a los usos iniciales, pero considerando su posibilidad de adaptación futura, es una estrategia clave para asegurar que la infraestructura vial crezca al ritmo del desarrollo sin generar barreras ni altos costos de reconfiguración.
Eficiencia inicial: Se diseñan anchos viales que responden a los usos y flujos actuales
Estructura flexible: Se establece desde el inicio un sistema de jerarquía vial que, aunque tenga dimensiones moderadas al principio, reserva espacio (derechos de vía) o contempla franjas de expansión.
Adaptabilidad a nuevas dinámicas: Si en el futuro aumenta la densidad o cambian los usos del suelo, estos anchos viales pueden ensancharse, incorporar ciclovías, aceras más amplias, transporte público o franjas de servicios, sin alterar la conectividad entre áreas del desarrollo


Parque Central de Atenas
Plan maestro para la renovación del parque central
El centro de una ciudad suele ser un nodo de flujos rápidos. En Atenas, el reto era otro: transformar un espacio de paso en un lugar de permanencia digna. El proyecto parte de la memoria histórica del kiosco como corazón cívico-cultural del parque, reinterpretándolo en una versión contemporánea y accesible, rodeada por un ágora en anillo que ofrece sombra y activa la convivencia intergeneracional.
La adaptación climática fue criterio de diseño desde el inicio. Las islas de calor urbano expulsan primero a los cuerpos más vulnerables: la niñez, las personas mayores, quienes cuidan. Diseñar un microclima habitable es también diseñar con equidad. La propuesta elimina barreras físicas para que la movilidad con sombra y accesibilidad.
El proyecto integra una estrategia de restauración ecológica que prioriza especies nativas y propone una sucesión vegetal para reducir progresivamente las especies exóticas, incluyendo las palmeras centenarias enfermas que hoy comprometen el dosel. El proceso se desarrolló mediante talleres participativos de reactivación cultural y cívica, con el respaldo de la Municipalidad de Atenas y la Comisión para la Renovación del Parque Central.
El centro de una ciudad suele ser un nodo de flujos rápidos. En Atenas, el reto era otro: transformar un espacio de paso en un lugar de permanencia digna. El proyecto parte de la memoria histórica del kiosco como corazón cívico-cultural del parque, reinterpretándolo en una versión contemporánea y accesible, rodeada por un ágora en anillo que ofrece sombra y activa la convivencia intergeneracional.
La adaptación climática fue criterio de diseño desde el inicio. Las islas de calor urbano expulsan primero a los cuerpos más vulnerables: la niñez, las personas mayores, quienes cuidan. Diseñar un microclima habitable es también diseñar con equidad. La propuesta elimina barreras físicas para que la movilidad con sombra y accesibilidad.
El proyecto integra una estrategia de restauración ecológica que prioriza especies nativas y propone una sucesión vegetal para reducir progresivamente las especies exóticas, incluyendo las palmeras centenarias enfermas que hoy comprometen el dosel. El proceso se desarrolló mediante talleres participativos de reactivación cultural y cívica, con el respaldo de la Municipalidad de Atenas y la Comisión para la Renovación del Parque Central.


CIMAG - Centro de Interpretación del Mañana de la Agricultura
El CIMAG (Centro de Interpretación del Mañana de la Agricultura) del IICA es un espacio innovador ubicado en la sede central del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura en San José, Costa Rica. Se trata de un centro experiencial de aproximadamente 460 m² diseñado para mostrar el futuro de la agricultura mediante la integración de tecnología de vanguardia con el sector agropecuario. Su propósito principal es destacar el rol fundamental de las nuevas tecnologías (como Inteligencia Artificial, realidad aumentada, IoT, drones y robótica) en la transformación del agro y su impacto positivo en la productividad, sostenibilidad y el bienestar de las familias rurales.
El diseño del CIMAG se concibe como un entorno inmersivo y multisensorial que combina exhibits físicos con tecnología digital avanzada. Se propone un recorrido interactivo donde los visitantes puedan experimentar directamente las aplicaciones agrícolas del mañana: zonas con simuladores de actividades agrícolas mediante realidad aumentada, estaciones de realidad virtual para visualizar cultivos inteligentes, y áreas demostrativas de IoT y automatización. El concepto arquitectónico busca fusionar elementos naturales (colores, texturas y manifestaciones agrícolas) con un diseño moderno y tecnológico, creando una atmósfera educativa atractiva que conecta emocionalmente al público con la innovación del sector.
A nivel conceptual, el diseño prioriza la accesibilidad y el aprendizaje experiencial para diferentes públicos, especialmente jóvenes y nuevas generaciones. Se propone una distribución modular flexible que permita actualizaciones constantes según los avances tecnológicos, con iluminación dinámica, elementos audiovisuales y zonas de interacción colaborativa. El objetivo es posicionar el CIMAG no solo como un museo tradicional, sino como un hub vivo de inspiración que motive vocaciones agrícolas, fortalezca la percepción positiva del agro y fomente alianzas entre sectores agrícola, tecnológico y educativo. Este enfoque hace del CIMAG un referente regional para la divulgación de la agricultura del futuro.
El diseño del CIMAG se concibe como un entorno inmersivo y multisensorial que combina exhibits físicos con tecnología digital avanzada. Se propone un recorrido interactivo donde los visitantes puedan experimentar directamente las aplicaciones agrícolas del mañana: zonas con simuladores de actividades agrícolas mediante realidad aumentada, estaciones de realidad virtual para visualizar cultivos inteligentes, y áreas demostrativas de IoT y automatización. El concepto arquitectónico busca fusionar elementos naturales (colores, texturas y manifestaciones agrícolas) con un diseño moderno y tecnológico, creando una atmósfera educativa atractiva que conecta emocionalmente al público con la innovación del sector.
A nivel conceptual, el diseño prioriza la accesibilidad y el aprendizaje experiencial para diferentes públicos, especialmente jóvenes y nuevas generaciones. Se propone una distribución modular flexible que permita actualizaciones constantes según los avances tecnológicos, con iluminación dinámica, elementos audiovisuales y zonas de interacción colaborativa. El objetivo es posicionar el CIMAG no solo como un museo tradicional, sino como un hub vivo de inspiración que motive vocaciones agrícolas, fortalezca la percepción positiva del agro y fomente alianzas entre sectores agrícola, tecnológico y educativo. Este enfoque hace del CIMAG un referente regional para la divulgación de la agricultura del futuro.


Parque Ecologico Santo Domingo
Proyecto Piloto #3: Barrancos de Bolsillo
Barrancos de Bolsillo propone transformar pequeñas porciones del barranco urbano en el Parque ecológico de Santo Domingo en espacios públicos y áreas verdes accesibles y bien gestionadas, conectando el parque existente en Cristo Rey con los barrios cercanos y el entorno natural. La intervención parte de una ocupación táctica: abrir miradas y recorridos, recuperar nacientes y tramos degradados, y generar usos sensibles que valoren la biodiversidad y el capital natural urbano, fortaleciendo la relación entre la comunidad y el barranco.
Las acciones previstas incluyen la promoción de gestión comunitaria para el cuidado y monitoreo del parque; la mejora y señalización de accesos y caminamientos para facilitar recorridos seguros y fluidos; la restauración ecológica con reforestación y estabilización de laderas; y la instalación de servicios básicos y mobiliario que amplíen la permanencia y el disfrute (áreas de estancia, miradores, zonas intergeneracionales y juegos infantiles). Se integran medidas claras de manejo de desechos —limpieza regular, basureros estratégicos y abordaje de vertederos informales— junto con acciones de seguridad ciudadana y coordinación con la policía municipal para garantizar un uso tranquilo y protegido del espacio.
Las líneas estratégicas que sostienen el plan maestro atienden cuatro ámbitos: destinos, para diversificar la oferta programática y equilibrar usos por edad e intereses; soporte, para dotar infraestructura y servicios que mejoren la experiencia; biofilia, para priorizar la restauración ecológica, la recuperación de nacientes y la educación ambiental; y gestión, para institucionalizar procesos participativos que incluyan promoción cultural, articulación barrial, formación local y una “Gestión Barrial” que distribuya responsabilidades y beneficios. Estas plataformas buscan consolidar capacidades locales para jornadas educativas y actividades de cuidado ambiental centradas en el agua y la biodiversidad.
El proyecto apunta a impactos múltiples: económicamente, áreas verdes bien gestionadas aumentan atractivo urbano, inversión y oportunidades locales; en bienestar humano, generan espacios de esparcimiento, salud y cohesión social; y en términos ambientales, restauran servicios ecosistémicos esenciales —mejora de la calidad del aire y del agua, captura de carbono, conservación de especies y mitigación de riesgos—. En conjunto, Barrancos de Bolsillo plantea que la protección y gestión sostenible de estos fragmentos de barranco no solo embellecen la ciudad, sino que refuerzan su resiliencia, equidad de acceso a la naturaleza y la capacidad de la comunidad para cuidar su entorno.
Barrancos de Bolsillo propone transformar pequeñas porciones del barranco urbano en el Parque ecológico de Santo Domingo en espacios públicos y áreas verdes accesibles y bien gestionadas, conectando el parque existente en Cristo Rey con los barrios cercanos y el entorno natural. La intervención parte de una ocupación táctica: abrir miradas y recorridos, recuperar nacientes y tramos degradados, y generar usos sensibles que valoren la biodiversidad y el capital natural urbano, fortaleciendo la relación entre la comunidad y el barranco.
Las acciones previstas incluyen la promoción de gestión comunitaria para el cuidado y monitoreo del parque; la mejora y señalización de accesos y caminamientos para facilitar recorridos seguros y fluidos; la restauración ecológica con reforestación y estabilización de laderas; y la instalación de servicios básicos y mobiliario que amplíen la permanencia y el disfrute (áreas de estancia, miradores, zonas intergeneracionales y juegos infantiles). Se integran medidas claras de manejo de desechos —limpieza regular, basureros estratégicos y abordaje de vertederos informales— junto con acciones de seguridad ciudadana y coordinación con la policía municipal para garantizar un uso tranquilo y protegido del espacio.
Las líneas estratégicas que sostienen el plan maestro atienden cuatro ámbitos: destinos, para diversificar la oferta programática y equilibrar usos por edad e intereses; soporte, para dotar infraestructura y servicios que mejoren la experiencia; biofilia, para priorizar la restauración ecológica, la recuperación de nacientes y la educación ambiental; y gestión, para institucionalizar procesos participativos que incluyan promoción cultural, articulación barrial, formación local y una “Gestión Barrial” que distribuya responsabilidades y beneficios. Estas plataformas buscan consolidar capacidades locales para jornadas educativas y actividades de cuidado ambiental centradas en el agua y la biodiversidad.
El proyecto apunta a impactos múltiples: económicamente, áreas verdes bien gestionadas aumentan atractivo urbano, inversión y oportunidades locales; en bienestar humano, generan espacios de esparcimiento, salud y cohesión social; y en términos ambientales, restauran servicios ecosistémicos esenciales —mejora de la calidad del aire y del agua, captura de carbono, conservación de especies y mitigación de riesgos—. En conjunto, Barrancos de Bolsillo plantea que la protección y gestión sostenible de estos fragmentos de barranco no solo embellecen la ciudad, sino que refuerzan su resiliencia, equidad de acceso a la naturaleza y la capacidad de la comunidad para cuidar su entorno.


Alorica Campus GT
Análisis y diseño — Plan maestro Campus Alorica (Zona 12, Ciudad de Guatemala)
El plan maestro propone un campus integrado y permeable que parte de la reutilización y reciclaje edificatorio como estrategia central: recuperar y adaptar las estructuras existentes mediante intervenciones ligeras y reversibles que reduzcan huella constructiva, aprovechen la cimentación y la envolvente disponible, y a la vez permitan insertar nuevos volúmenes modulares. Esta aproximación favorece la economía de recursos, la reducción de residuos de obra y la aceleración de puesta en marcha, incorporando mejoras pasivas de confort (ventilación, sombreado, aislamiento) y soluciones de eficiencia energética y gestión de aguas que convierten al campus en un prototipo de regeneración urbana sostenible.
El diseño del sistema de equipamientos se concibe como una red interna de servicios complementarios pensada para promover la cultura organizacional de Alorica y facilitar la estadía: áreas de coworking y formación, guardería, comedor y cafeterías, salas de esparcimiento y auditorios se ubican estratégicamente para favorecer sinergias entre turnos y equipos. Estos equipamientos se distribuyen en nodos que conectan visual y funcionalmente con espacios exteriores —plazas, patios y corredores verdes—, de modo que la vida institucional fluya entre interior y exterior y permita programación continua de actividades corporativas, culturales y comunitarias.
A nivel de espacio público y movilidad, el campus se integra a la ciudad aprovechando su posición sobre una de las rutas principales de Transmetro/TransUrbano y su cercanía a la USAC: se propone articular paradas seguras con bahías de ascenso/descenso, marquesinas y señalización; un nodo multimodal que combine paradas de buses, estacionamiento ordenado para motocicletas y un punto de anclaje para ciclovía hacia la universidad, fomentando la intermodalidad. Los recorridos peatonales internos priorizan continuidad, seguridad y accesibilidad; las cargas y logística se canalizan por vías secundarias para separar flujos y optimizar la experiencia cotidiana de usuarios y visitantes.
Finalmente, el plan identifica y valoriza los exteriores como amenidades estratégicas: terrazas deportivas y verdes sobre nuevas edificaciones, azoteas activas para gimnasios y huertos, corredores ecológicos que vinculan fragmentos verdes y áreas de descanso, y plazas que actúan como extensión del espacio de trabajo. Estas piezas exteriores, acompañadas de mobiliario, iluminación y programación, fortalecen la identidad del campus y su capacidad para generar bienestar y retención de talento. La gestión del plan maestro contempla fases de implementación, indicadores de desempeño (movilidad modal, consumo energético, participación en servicios) y un programa de gobernanza que integre a la empresa, la comunidad y autoridades locales para asegurar su operación, mantenimiento y la máxima conectividad con la ciudad.
El plan maestro propone un campus integrado y permeable que parte de la reutilización y reciclaje edificatorio como estrategia central: recuperar y adaptar las estructuras existentes mediante intervenciones ligeras y reversibles que reduzcan huella constructiva, aprovechen la cimentación y la envolvente disponible, y a la vez permitan insertar nuevos volúmenes modulares. Esta aproximación favorece la economía de recursos, la reducción de residuos de obra y la aceleración de puesta en marcha, incorporando mejoras pasivas de confort (ventilación, sombreado, aislamiento) y soluciones de eficiencia energética y gestión de aguas que convierten al campus en un prototipo de regeneración urbana sostenible.
El diseño del sistema de equipamientos se concibe como una red interna de servicios complementarios pensada para promover la cultura organizacional de Alorica y facilitar la estadía: áreas de coworking y formación, guardería, comedor y cafeterías, salas de esparcimiento y auditorios se ubican estratégicamente para favorecer sinergias entre turnos y equipos. Estos equipamientos se distribuyen en nodos que conectan visual y funcionalmente con espacios exteriores —plazas, patios y corredores verdes—, de modo que la vida institucional fluya entre interior y exterior y permita programación continua de actividades corporativas, culturales y comunitarias.
A nivel de espacio público y movilidad, el campus se integra a la ciudad aprovechando su posición sobre una de las rutas principales de Transmetro/TransUrbano y su cercanía a la USAC: se propone articular paradas seguras con bahías de ascenso/descenso, marquesinas y señalización; un nodo multimodal que combine paradas de buses, estacionamiento ordenado para motocicletas y un punto de anclaje para ciclovía hacia la universidad, fomentando la intermodalidad. Los recorridos peatonales internos priorizan continuidad, seguridad y accesibilidad; las cargas y logística se canalizan por vías secundarias para separar flujos y optimizar la experiencia cotidiana de usuarios y visitantes.
Finalmente, el plan identifica y valoriza los exteriores como amenidades estratégicas: terrazas deportivas y verdes sobre nuevas edificaciones, azoteas activas para gimnasios y huertos, corredores ecológicos que vinculan fragmentos verdes y áreas de descanso, y plazas que actúan como extensión del espacio de trabajo. Estas piezas exteriores, acompañadas de mobiliario, iluminación y programación, fortalecen la identidad del campus y su capacidad para generar bienestar y retención de talento. La gestión del plan maestro contempla fases de implementación, indicadores de desempeño (movilidad modal, consumo energético, participación en servicios) y un programa de gobernanza que integre a la empresa, la comunidad y autoridades locales para asegurar su operación, mantenimiento y la máxima conectividad con la ciudad.


Bosque de las Américas
El Bosque de las Américas IICA–CATIE es una iniciativa de restauración ecológica y educación ambiental impulsada por la Hermandad entre el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE). Nacida por impulso de sus Directores Generales, la propuesta busca recuperar y ampliar espacios arbóreos más biodiversos y funcionales —tanto en contextos urbanos como en áreas rurales— mediante soluciones basadas en la naturaleza que restauren hábitats, protejan nacientes y recuperen la funcionalidad ecológica de los paisajes.
Alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 11, 13 y 15, la iniciativa promueve la acción climática, la gestión sostenible de bosques y la construcción de ciudades y comunidades más resilientes. Para ello, se plantan árboles representativos de los territorios de influencia del IICA y especies nativas de la región tropical, junto a cultivos y plantas auxiliares, con énfasis en especies emblemáticas de las Américas que conecten identidad biocultural y conservación.
Más allá de la restauración, el Bosque de las Américas apuesta por la colaboración y la educación: genera conciencia sobre los múltiples servicios ambientales de los árboles, fomenta la participación inclusiva de comunidades y personal técnico, y crea espacios de aprendizaje y divulgación. La iniciativa contempla dos bosques complementarios —en las instalaciones del IICA en Vásquez de Coronado y en CATIE, Turrialba— como ejemplos replicables de recuperación urbana verde y acción climática regional, invitando a gobiernos, instituciones y ciudadanía a sumarse en la protección y valorización de los pulmones verdes del continente.
Alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 11, 13 y 15, la iniciativa promueve la acción climática, la gestión sostenible de bosques y la construcción de ciudades y comunidades más resilientes. Para ello, se plantan árboles representativos de los territorios de influencia del IICA y especies nativas de la región tropical, junto a cultivos y plantas auxiliares, con énfasis en especies emblemáticas de las Américas que conecten identidad biocultural y conservación.
Más allá de la restauración, el Bosque de las Américas apuesta por la colaboración y la educación: genera conciencia sobre los múltiples servicios ambientales de los árboles, fomenta la participación inclusiva de comunidades y personal técnico, y crea espacios de aprendizaje y divulgación. La iniciativa contempla dos bosques complementarios —en las instalaciones del IICA en Vásquez de Coronado y en CATIE, Turrialba— como ejemplos replicables de recuperación urbana verde y acción climática regional, invitando a gobiernos, instituciones y ciudadanía a sumarse en la protección y valorización de los pulmones verdes del continente.


Acciones de Urbanismo Táctico - CICS
La iniciativa de Acciones de Urbanismo Táctico del proyecto Ciudades Incluyentes, Comunidades Solidarias (CICS) de ONU-Habitat representa una apuesta innovadora por transformar el espacio público en un instrumento de integración social en contextos de movilidad humana. Implementada entre 2022 y 2024 en alianza con ACNUR, OIM y financiada por la Unión Europea, la iniciativa liderada junto a socios locales como Ciudad de Bolsillo ejecutó aproximadamente 22-27 intervenciones en 10 ciudades de seis países de América Latina y el Caribe: Panamá, Trinidad y Tobago, Colombia, Perú, Ecuador y República Dominicana. Estas acciones se basaron en el urbanismo táctico-práctico, un enfoque de intervenciones ligeras, de bajo costo y rápida implementación que permiten probar “prototipos de lo posible” y generar impactos inmediatos en la calidad de vida de las comunidades.
El corazón de la estrategia consistió en intervenir espacios públicos —plazas de bolsillo, calles compartidas, cruces seguros y mobiliario modular— para convertirlos en interfaces de encuentro entre comunidades de acogida y población migrante y refugiada. Más allá de la estética (como el uso de color y pintura), las intervenciones buscaron fomentar la vida comunitaria, activar economías locales y fortalecer la cultura compartida. Mediante procesos participativos que involucraron a residentes, migrantes, autoridades locales y organizaciones, se diseñaron y ejecutaron soluciones co-creadas que mejoran la seguridad, la accesibilidad y el sentido de pertenencia. El lema “lo vital debe ser factible” resume esta filosofía: demostrar que cambios profundos en la convivencia urbana no requieren presupuestos millonarios ni décadas de planificación, sino voluntad, creatividad y acción colectiva.
Los resultados de CICS confirman el potencial del urbanismo táctico como herramienta de inclusión y resiliencia urbana. Las intervenciones no solo mejoraron la infraestructura física y la movilidad, sino que generaron cohesión social, activaron dinámicas económicas locales y dejaron capacidades instaladas en gobiernos locales para replicar este enfoque. Al revisar el trabajo realizado, queda claro que el espacio público es el lugar donde se construye la integración real: un territorio neutral donde las diferencias se convierten en oportunidades de encuentro y desarrollo compartido. Esta experiencia aporta lecciones valiosas para otras ciudades de la región que enfrentan desafíos similares de movilidad humana, densificación y necesidad de espacios más inclusivos y sostenibles.
Las Acciones de Urbanismo Táctico de CICS demuestran que ciudades más incluyentes no se logran solo con grandes proyectos, sino también con intervenciones inteligentes, participativas y cercanas a las personas.
Mas info: https://ciudadesincluyentes.org/urbanismo-tactico/
El corazón de la estrategia consistió en intervenir espacios públicos —plazas de bolsillo, calles compartidas, cruces seguros y mobiliario modular— para convertirlos en interfaces de encuentro entre comunidades de acogida y población migrante y refugiada. Más allá de la estética (como el uso de color y pintura), las intervenciones buscaron fomentar la vida comunitaria, activar economías locales y fortalecer la cultura compartida. Mediante procesos participativos que involucraron a residentes, migrantes, autoridades locales y organizaciones, se diseñaron y ejecutaron soluciones co-creadas que mejoran la seguridad, la accesibilidad y el sentido de pertenencia. El lema “lo vital debe ser factible” resume esta filosofía: demostrar que cambios profundos en la convivencia urbana no requieren presupuestos millonarios ni décadas de planificación, sino voluntad, creatividad y acción colectiva.
Los resultados de CICS confirman el potencial del urbanismo táctico como herramienta de inclusión y resiliencia urbana. Las intervenciones no solo mejoraron la infraestructura física y la movilidad, sino que generaron cohesión social, activaron dinámicas económicas locales y dejaron capacidades instaladas en gobiernos locales para replicar este enfoque. Al revisar el trabajo realizado, queda claro que el espacio público es el lugar donde se construye la integración real: un territorio neutral donde las diferencias se convierten en oportunidades de encuentro y desarrollo compartido. Esta experiencia aporta lecciones valiosas para otras ciudades de la región que enfrentan desafíos similares de movilidad humana, densificación y necesidad de espacios más inclusivos y sostenibles.
Las Acciones de Urbanismo Táctico de CICS demuestran que ciudades más incluyentes no se logran solo con grandes proyectos, sino también con intervenciones inteligentes, participativas y cercanas a las personas.
Mas info: https://ciudadesincluyentes.org/urbanismo-tactico/


Parque Pacacua
Plan Maestro del parque lineal en el río Pacacua
Contexto Ecológico: El Río Pacacua cruza tres municipalidades y abastece de agua a más de 40,000 personas. Su corredor ripario conecta la Cordillera de Talamanca con las tierras bajas del Pacífico — un corredor que los modelos climáticos identifican como crítico para el desplazamiento de especies hacia 2040.
Alcance e Innovación: El Parque Lineal restaura 2.3 km de ese corredor mientras lo hace legible y accesible para las comunidades que dependen de él. Es el primer parque de su tipo en Costa Rica bajo la modalidad de Bono Comunal.
Contexto Ecológico: El Río Pacacua cruza tres municipalidades y abastece de agua a más de 40,000 personas. Su corredor ripario conecta la Cordillera de Talamanca con las tierras bajas del Pacífico — un corredor que los modelos climáticos identifican como crítico para el desplazamiento de especies hacia 2040.
Alcance e Innovación: El Parque Lineal restaura 2.3 km de ese corredor mientras lo hace legible y accesible para las comunidades que dependen de él. Es el primer parque de su tipo en Costa Rica bajo la modalidad de Bono Comunal.


Macrolote Naciones Unidas III
Estudio de Zonificación y Análisis Territorial
El Índice SocioEcológico Municipal (ISEM) se utiliza aquí como línea base para caracterizar el estado socioecológico del macrolote y orientar decisiones de planificación. A partir del ISEM se identifican las tendencias y causas de fondo que condicionan el desarrollo sostenible local —bienestar social, uso de bienes naturales y vulnerabilidades— y se generan criterios claros para priorizar la estructura de zonificación del proyecto Naciones Unidas III.
En el entorno construido se plantea activar la Zona 10 con un enfoque periurbano que aporte jerarquía a la estructura urbana: definir usos mixtos que conecten con la trama existente, proveer áreas verdes y equipamientos integrales, y articular accesos y servicios básicos desde la primera fase. La zonificación propuesta aprovechará los patrones de escurrimiento como criterio inicial para identificar usos y niveles de intervención, y considerará la autonomía funcional de las porciones de terreno separadas por el paso del peaje, garantizando conectividad peatonal y vial y secuenciando desarrollos coherentes con la topografía.
El diseño territorial priorizará el aprovechamiento de visuales y la ubicación altimétrica: concentrar la edificabilidad en las áreas de menor pendiente, reservar las laderas y pendientes pronunciadas como no urbanizables y destinarlas a ganancia de masa forestal, corredores ambientales y áreas de reserva. Se incorporarán planes de reforestación, estabilización de suelos y protección de nacientes, junto a medidas de control de escurrimientos y manejo de aguas pluviales para reducir riesgo de erosión y deslizamientos en sectores vulnerables, integrando soluciones basadas en la naturaleza para simultáneamente restaurar funciones ecológicas y reducir peligros.
En el plano social, el proyecto evaluará la capacidad de integrar estratos medios (estratos 3 y 4), ajustando densidades y dotaciones para garantizar la viabilidad de equipamientos y servicios, y generará estrategias de activación económica local que fomenten empleo y cohesión barrial. La gestión propuesta incluye mecanismos de participación comunitaria, monitoreo mediante indicadores ISEM, y la conservación de áreas verdes públicas accesibles que funcionen como infraestructura social y ecológica. En conjunto, estas líneas buscan que Naciones Unidas III sea un desarrollo equilibrado, resiliente y replicable que armonice crecimiento urbano, provisión de servicios y protección del capital natural.
El Índice SocioEcológico Municipal (ISEM) se utiliza aquí como línea base para caracterizar el estado socioecológico del macrolote y orientar decisiones de planificación. A partir del ISEM se identifican las tendencias y causas de fondo que condicionan el desarrollo sostenible local —bienestar social, uso de bienes naturales y vulnerabilidades— y se generan criterios claros para priorizar la estructura de zonificación del proyecto Naciones Unidas III.
En el entorno construido se plantea activar la Zona 10 con un enfoque periurbano que aporte jerarquía a la estructura urbana: definir usos mixtos que conecten con la trama existente, proveer áreas verdes y equipamientos integrales, y articular accesos y servicios básicos desde la primera fase. La zonificación propuesta aprovechará los patrones de escurrimiento como criterio inicial para identificar usos y niveles de intervención, y considerará la autonomía funcional de las porciones de terreno separadas por el paso del peaje, garantizando conectividad peatonal y vial y secuenciando desarrollos coherentes con la topografía.
El diseño territorial priorizará el aprovechamiento de visuales y la ubicación altimétrica: concentrar la edificabilidad en las áreas de menor pendiente, reservar las laderas y pendientes pronunciadas como no urbanizables y destinarlas a ganancia de masa forestal, corredores ambientales y áreas de reserva. Se incorporarán planes de reforestación, estabilización de suelos y protección de nacientes, junto a medidas de control de escurrimientos y manejo de aguas pluviales para reducir riesgo de erosión y deslizamientos en sectores vulnerables, integrando soluciones basadas en la naturaleza para simultáneamente restaurar funciones ecológicas y reducir peligros.
En el plano social, el proyecto evaluará la capacidad de integrar estratos medios (estratos 3 y 4), ajustando densidades y dotaciones para garantizar la viabilidad de equipamientos y servicios, y generará estrategias de activación económica local que fomenten empleo y cohesión barrial. La gestión propuesta incluye mecanismos de participación comunitaria, monitoreo mediante indicadores ISEM, y la conservación de áreas verdes públicas accesibles que funcionen como infraestructura social y ecológica. En conjunto, estas líneas buscan que Naciones Unidas III sea un desarrollo equilibrado, resiliente y replicable que armonice crecimiento urbano, provisión de servicios y protección del capital natural.
Costa Rica + Guatemala
Centroamérica
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